|
P.: Cuando volvisteis ya sabíais que la prensa masiva no
se iba a ocupar de vosotros, ya contabais con ello. |
Es evidente, pero también se junta que no tenemos 20 años ni 25
como la otra vez, somos más mayorcitos, tenemos una serie de
compromisos que antes no teníamos, todos tenemos familia, todos
tenemos muchas historias y todos nos tenemos que buscar la vida.
Y esa es la cruda realidad. Entonces, si tú estás intentando
hacer para que se vea un poco de luz, y resulta que sigue igual
todo, ahora te desilusionas mucho más.
|
P.: Con eso y con todo, no fuisteis capaces de decir,
“pese a todo seguimos”. |
No... La
“compañía” nos quemó bastante, pero luego... Ten en cuenta que
Manzano, por ejemplo, estaba en Suiza, y estaba
trabajando allí, iba a ser papá en aquella época, todo genera
una serie de gastos que tú no puedes decir, “tiro para adelante,
me lío la manta a la cabeza, y a ver qué pasa”. Si no ves
futuro, ni siquiera a largo plazo, no puedes seguir apretando
por donde no hay.
|
P.: ¿Qué pasó esos años desde que se disolvió Niágara
por segunda vez hasta que entraste en Barón Rojo? |
Manolo quería sacar disco en solitario, y yo le ayudé en las
maquetas que se grabaron, lo que pasa es que no se llegó a publicar,
ahí están. Lo bautizó como Zhivago, era una onda tipo
Bryan Adams. Cantaba Manolo, y ahí se quedó.
|
P.: ¿Qué tal es como cantante? |
Bueno... (risas) no me parece que tenga mala voz. Tampoco me
parece que tiene mala voz Ángel, pero pienso que ninguno
de los dos son cantantes (risas). Visto lo visto, y tal y como
canta por aquí mucha gente, en un momento dado también puedo
cantar yo (risas). Mi concepto de cantante es muy diferente,
pero yo respeto todo. Partiendo de Rosendo, todo vale (risas),
cualquiera puede cantar. Pero bueno, lo de Manolo no
estaba mal, y ahí se quedó. Luego nos metimos una orquesta, él y
yo, y luego surgió lo de Barón.
|
P.: ¿Cómo surgió lo de Barón Rojo? |
Ángel estaba compaginando Niágara con Barón.
Decidió abandonar definitivamente Barón para dedicarse en
exclusiva a Niágara, hasta que se disolvió. Cuando
Armando y Carlos deciden prescindir de José Luis
Aragón y de José “Ramakhan”, llaman a Ángel.
Le preguntan sin conoce algún batería, él da mi nombre, y para
allá voy. Estuve hasta el año 98.
|
P.: Grabasteis “Arma Secreta”, de forma casi
clandestina, los domingos. |
Sí lo
hacíamos en el estudio de Carlos, en un chalet que tiene
en las afueras. Lo hacíamos como podíamos.
|
P.: ¿Cuál fue el motivo de tu salida?¿Te echaron, o te
marchaste? |
|
Si de algo puedo presumir en esta vida es de que jamás
me han echado de una banda, siempre me he ido yo. A lo
mejor porque no doy tiempo a que me echen (risas), soy
un culo de mal asiento. Lo que pasó es que estaba
quemado por una serie de historias personales aparte de
Barón que me afectaban bastante, y decidí irme de
la banda. De hecho, yo abandoné Barón, y hasta el
día de hoy yo he estado en contacto tanto con los
hermanos De Castro como con Ángel, todos
los días. Ha habido muy buena armonía Yo les llamaba,
les iba a ver, muy buen rollo. Al irme fue una putada
para ellos, y antes de que buscaran un batería por ahí,
les comenté que había uno en los locales que estaba en
una orquesta que se llamaba Valeriano Rodríguez,
y que por qué no le metían. Yo le había visto y me
gustaba cómo tocaba. |
|
P.: Y se ha tirado siete años con ellos. Nadie sabía que
Vale entró en Barón por ti. No acabasteis a hostias, ni
mucho menos. |
No, no, en absoluto. Yo soy muy radical, y muy sincero, a lo mejor
excesivamente. Si con una persona acabo a hostias, acabo a hostias y
se acabó. Yo no soy de los que a los diez o quince años se
reconcilia. Con esa persona rompo. Quien es un hijoputa, es un
hijoputa, y con los años es más. Yo tengo mucho aguante, y para
llegar con una persona a acabar a hostias y mandarla a la mierda, se
acabó, rompo la baraja y punto.
|
P.: Es curioso, las dos veces que has entrado en Barón
Rojo se ha hablado de posibilidad por un lado o por
otro, de reunión de la formación original. La primera
vez llamaron a Hermes y Sherpa, y ni contestaron, y
entonces os llamaron a vosotros. Ahora, Sherpa no ha
parado de decir que quiere volver. |
Esto quiero que
quede bien claro, y con los De Castro lo he hablado igual. Si
a mí mañana me llaman Armando y Carlos y me dicen que
hay una reunión con ellos, yo hasta me alegraría, puesto que yo
cuento con que en un momento dado se puedan reunir.
|
P.: Complicado...
Muy complicado, pero que muy complicado. La única manera de que se
reúnan es porque llegue alguien y les unte mogollón de pasta, y aun
así creo que aguantarían un año, si llegan (risas). Pero bueno, si
se reúnen yo lo entendería, no me hundiría ni me llevaría una
depresión. Como seguidor de Barón, cuando más me han gustado
era cuando estaban Hermes y Sherpa. Yo he flipado con
ellos. También he llorado con ellos, sobre todo en la última época.
Había tan mal rollo que cada uno iba a su historia, y eso se ve. Yo
estuve en el Frontón, en el primer concierto de Barón, con
Obús, flipé, una pasada gordísima, fue alucinante. Y los últimos
conciertos en la Casa de Campo con Sherpa, era para
apedrearles, igual se lo dicho a ellos. Había muy mal rollo, y eso
se nota. Si te llevas mal con el músico que está trabajando contigo,
puede ser que estés con él toda la vida, pero no lo aguantas, y al
final se pasa mal. Ha habido muchos casos, Dokken, Black Sabbath,
Purple... si no hay una armonía en una banda, por mucha pasta
que haya, al final se va a la mierda, eso no funciona.
P.: En el año 97, cuando estabas tú en Barón Rojo, se
volvieron a unir Obús, Bella Bestia y Muro. También se
volvió a meter Niágara en el local de ensayo, en
“Fall Higher” aparecen canciones de esa época, no sé
si estabais tú y Ángel |
 |
Estábamos los
dos, aunque también estábamos con Barón Rojo. Hubo una
intentona de hacer una gira por Rusia, un tío nos quiso contratar.
Montamos un repertorio con Ignacio Prieto, de Eden Lost
y Reina de Corazones. No llegamos a hacer ninguna actuación.
Niágara, en aquel concierto con Whitesnake en la Casa
de Campo, es la única vez que ha estado con otro batería.
|
P.: Si os dieran una pasta por volver a montar Niágara,
¿qué dirías? |
Pues que sí
(risas). Barón se puede compatibilizar. Por ahí fuera hay un montón
de músicos que están en 50.000 proyectos, creo que se puede hacer.
No creo que Niágara llegue a tocar tanto como Barón, por
mucha pasta que nos dieran, creo.
|
P.: ¿Y si tocáis el mismo día? |
Podría ser complicado, pero bueno, ya se vería (risas). Yo con Barón
estoy encantado, me lo paso de puta madre con ellos, y espero seguir
con ellos mucho tiempo, y si puedo compatibilizar Barón con
todo lo que me surja, lo haré. Yo no me niego a ningún proyecto, yo
no soy el batería exclusivo de Barón. Haré cualquier cosa que
me surja siempre que no me quite mi tiempo con Barón. Si me
dan unos kilos por Niágara y una gira mundial, a lo mejor me
lo tendría que plantear, pero no va a surgir (risas).
|
P.: ¿Y si te dijera Manolo de juntar Niágara de nuevo,
sin dinero, sólo para volverlo a intentar por
septuagésima vez? |
Diría que no. Otra cosa es que Manolo me dijera de juntarnos
para hacer uno o dos bolos, para recordar viejos tiempos, a lo mejor
me hace ilusión. Yo no me he volcado tanto en mi vida en un proyecto
como en ese. Hemos pasado muchas, y lo hemos pasado muy bien. Yo
creo que hasta puedo hacer un libro (risas). De hecho, tengo una
especie de diario escrito en casa, que si alguien me lo quiere
publicar, lo haré. Hay cosas, que a lo mejor el día que se
publiquen, me parte la cara alguien (risas). Si a mí me dicen de
hacer algo de Niágara, me encantaría, por el rollo emocional
que me conlleva. Pero volver a lo anterior, ahora mismo diría que
no.
|
P.: Nos falta por saber qué ha habido en esos años de
vacío desde que te marchaste de Barón Rojo hasta que has
vuelto a entrar en el grupo.
He estado incluso funcionando más que antes. Me uní con
Javier Mira, de Tritón, montamos una
historia que se llamaba Vudú, con Pepe Luis,
también ex-Barón y Tritón y con un
cantante que está ahora en la orquesta Alcatrazz,
creo, y montamos una historia que estaba de puta madre,
pero como siempre no llegó a cuajar. Hard Rock, con
algunas cosas en la línea Van Halen, Dave Lee
Roth y estas historias. |
|
P.: Además de Vudú, ¿hiciste alguna cosa más? |
Aparte de
Vudú hice una historia... vuelta la burra al trigo (risas) con
Manolo Arias y con Julito, el bajista de Muro.
No llegó a tener nombre, montamos una serie de temas, y parte
posiblemente se reflejen en un disco que va a sacar Manolo Arias,
y seguramente lo grabaremos Ángel y yo. Lo íbamos a hacer
Manolo, yo y Julito tras la disolución de Muro,
pero Manolo tenía mucho curro con las producciones, y no era
posible estar pagando un local a lo tonto para no ensayar y no hacer
nada. Luego, también he hecho grabaciones para quien me llamara.
También estuve con Ars Amandi un mes, cuando sacaron el
segundo disco, dieron boleto al batería y me llamaron para una serie
de bolos. Muy buena gente, lo pasé muy bien con ellos.
|
P.: Cuando se marchó Vale, desconocía todo esto.
Esperaba que estuvieras más desentrenado, y me
sorprendió bastante tu buena forma. |
Es que siempre he estado tocando. No he hecho giras ni he estado en
primera línea, pero no he dejado de tocar. Y me gusta tocar en casa,
tienes que estar al día.
|
P.: Ya que hablamos de la salida de Vale, no se ha dado
una explicación oficial, únicamente se ha dicho que tú
has vuelto, pero no se ha dicho si se fue o si le
echaron. ¿Te sientes autorizado para explicar el motivo? |
Yo no voy a
ser quien te va a decir por qué echaron a Vale, porque yo
no estaba. Lo suyo es preguntarlo a Carlos, Armando
y Ángel. Yo cuando dejé Barón y entró Vale,
el contacto que he mantenido con él ha sido poco, pero si nos ha
hecho falta nos hemos prestado platos o lo que sea, he tenido
muy buen rollo con él. Pero desde que ha abandonado Barón
no he vuelto a saber nada más de él.
|
P.: Me gustaría saber tu opinión de los baterías que han
pasado por Barón Rojo. |
Hermes es buenísimo. Es un tío con una técnica acojonante,
y según pasa el tiempo toca mejor. Me ha gustado siempre mucho.
De Ramakhan soy muy amiguete, pero hace tiempo que no sé
nada de él. Me parece una mala bestia, un bestia total.
|
P.: ¿Quizá menos técnico? |
¡Uf! A mí lo
de la técnica me parece muy relativo. Esto de la técnica yo lo
comparo con dos ejemplos.
Ian Pace de Deep Purple, y
John Bonham de Led Zeppelin. Bonham era una
mala bestia, Pace tenía una técnica acojonante. Si a uno
le calificas que es mejor porque tiene más soltura a nivel de
ciertos breaks y demás, puede ser que sí, pero ves a Bonham
hacer otras cosas que sería incapaz de hacer Ian Pace. Yo
pienso que cada uno tiene su historia. Charlie Watts de
los Rolling Stones, a mí no me gusta como toca, pero si a
ese tío le quitas de los Rolling, y metes a un tío que
toque, los Rolling Stones
no suenan, estoy convencidísimo.
|
P.: Hermes una maravilla, Ramakhan una bestia... ¿y
Vale? |
Me parece un
buen batería, pero no de rock. Cuando le conocí creí que se
podía amoldar bien a Barón, y luego se amoldó bastante
bien, pero siempre le ha tirado más otra historia más funky y
demás, y se le ve. Su manera de tocar y sonar es más hacia otra
historia. Pero no es una crítica, en absoluto, Vale como
toca me encanta.
|
P.: Me ha llamado la atención que la batería que
utilizas es muy pequeña. No eres amante de llevar doble
bombo, ni cuarenta tambores, tipo Metallica. |
Cuando
estuve en Tritón tuve esas monstruosidades, ocho
timbales, hasta un gong con Trafalgar. No es que me haya
vuelto más cómodo, sino que con el tiempo he ido depurando más
mi técnica, por decirlo así, o mi estilo personal, y me di
cuenta de que todo eso me sobraba. También me gusta adaptarme a
los tiempos que corren. En aquella época había muchos
desarrollos de break muy largos, se utilizaban muchos timbales.
Llega un momento en que decidí ir rebajando. Antes llevaba doble
bombo, hasta que un día descubrí el doble pedal, y dije que en
vez de estar espatarrado e incómodo, probaba. Estéticamente no
es lo mismo, pero doble bombo y doble pedal para mí es lo mismo,
y en un escenario yo no voy buscando la estética.
|
P.: Algunos se ponen doble bombo, pero uno lo tienen de
adorno, y la gente cree que tocan los dos. ¿Cómo
funciona eso? Muchos hablamos de música pero no tenemos
ni puta idea, no somos músicos. |
Tiene dos mazas, digamos. Tienes un doble pedal, es como si
llevaras un doble bombo, cuando pisas el pie izquierdo, dispara
una maza que va al mismo tiempo que en el del derecho, da en el
mismo bombo, dos mazas. Suena igual, incluso en estudio es mucho
mejor, porque tú puedes trabajar mejor el sonido dando golpes en
un mismo bombo, que en uno y en el otro. Porque nunca te va a
sonar igual, nunca tienes la misma pegada en los dos pies. Cada
pie es como las manos, hay zurdos, diestros y bidiestros, pero
nadie tiene la misma fuerza en la mano derecha que en la mano
izquierda, y con la pierna es igual. Puede sonar muy parecido,
pero nadie lo iguala. El doble bombo queda muy bonito, pero
insisto, yo no vendo la estética, yo vendo mi música y mi
comodidad para hacer esa música. Ni tengo 20 años, ni soy rubio,
ni un chico guapo (risas).
|
P.: Siempre que entras en un grupo hay un tiempo de
acoplamiento, tú lo has pasado más que de sobra. Es ya
tiempo de presentar material nuevo, ¿no? |
Estamos trabajando. Estamos componiendo. Definido del todo no,
faltan melodías y faltan cosas, pero hay cinco o seis temas que
todavía hay que pulirlos pero están ahí.
|
P.: En “20+” eché en falta un tema rápido, tipo
“Resistiré” o “Enemigo a Abatir”. |
Aquí sí lo hay, además es un tema que es mío, va en esa onda.
|
P.: La entrada de Ángel se notó sobre todo con los
instrumentos de viento, que antes no había. ¿Hay alguna
otra cosa que Barón no haya hecho habitualmente? |
Ahora mismo
digamos que son bocetos, no hay un resultado final, pero sí que
estoy viendo pinceladas de un tema de Ángel que estamos
montando, muy bonito, que va en otra línea, por otros
derroteros.
|
P.: La aportación de Ángel se ha notado, hay canciones
que no tienen nada que ver con lo anterior, pero sin
embargo siguen sonando a Barón Rojo. |
Siguen sonando mientras los toquen Carlos y Armando
(risas). Sin embargo Ángel a mí personalmente me suena
más a Niágara por su manera de componer, aunque encaja
perfectamente en Barón. Ángel y yo tenemos una
manera de componer diferente a la de los hermanos De Castro,
pero luego eso se junta y suena a Barón.
|
P.: Contando con que no hay compañía, ¿cuándo calculas
como pronto que es posible que salga eso al público? |
No lo sé, yo creo que es necesario buscar una compañía ya. Hay
ganas, pero también hay que comprender que tenemos nuestros
curros, y que hasta ahora no hemos parado, estamos liados,
entonces es muy jodido.
|
P.: Barón para el gran público no existe, pero luego
tocan un montón, y la gente va. En vez de meter 20.000
personas, meten 500 ó 1.000, que en este país es mucho.
En
Colombia me quedé flipado con toda la gente que había. En un
pabellón como el del Real Madrid, metimos 4.000 personas
en un país que están sin un pavo, y en El Salvador igual.
Allí Barón son muy grandes. Pero para volver... en los
últimos años Barón ha ido muy a menudo. Ir otra vez sin
disco, no es ahora oportuno, pero bueno, yo no soy quién para
decirlo. Si te sale un promotor que te quiere llevar para tres
bolos, vas, claro. Pero para mí lo mejor es ir con un disco.
P.: Los discos de Barón no están editados. Y si aquí el
pirateo es agobiante, allí es asfixiante, se ha comido
todo. Creo que lo de volver con un disco nuevo es
relativo.
Sí pero es un aliciente. En un momento dado se lo pueden comprar
por internet, o bajárselo, claro. |
 |
|
P.: ¿Hay alguna cosa más que quieras decirles a los fans
de Barón Rojo? |
Que estoy encantado de toda la gente que apoya a la banda, de
todo el buen rollo que hay con nosotros, y que dentro de poco
voy a estar escribiendo, siempre y cuando me dejéis (risas).
Espero seguir mucho tiempo y que sigan apoyando como hasta
ahora. Y muchas gracias por la acogida que he tenido de nuevo
por parte de todo el mundo.
|